Este articulo escrito por Marcelino Camacho, días antes del 1 de mayo de 1988, conviene releerlo para no olvidar que la lucha de los trabajadores ha avanzado paso a paso y que el objetivo de acabar con la explotacion del hombre por el hombre, es sinonimo de humanidad, de bienestar y de igualdad; no se trata de una utopía, si no de un camino que la humanidad debe recorrer.En el Primero de Mayo.

HACIA UN PRÓXIMO FUTURO EN EL QUE SE TRABAJE CANTANDO Y SE VIVA SOÑANDO. Marcelino Camacho
ABC 1º de mayo 1988
Hace poco más de un siglo, el obrero de Chicago Albert Parson, pocas horas antes de caer víctima de la represión en la manifestación del 1º de Mayo de 1886 por la jornada de ocho horas decía: “El orden actual se basa en la explotación de los no propietarios por los propietarios”.
Como es sabido después, en julio de 1869, se concertaban en París los partidos socialistas y obreros de diversas latitudes; reunidos bajo el lema “Proletarios de todos los países uníos”, decidían hacer del 1º de Mayo “una jornada de lucha, de solidaridad de clase nacional e internacional por las ocho horas”. Entendían que ése sería el mejor homenaje a los que murieron en la ciudad norteamericana por la justicia social, por el primero de los derechos humanos.
Albert Parson ayer, como hoy los trabajadores, sabía y sabemos que hace varios milenios los Instrumentos de trabajo eran de propiedad comunitaria y los productos creados se repartían de igual forma. Más tarde, en un momento histórico determinado, unos pocos se apropiaron de estos medios de producción que antes eran de todos. Así aparecieron los poseedores de medios de producción y los desposeídos. Con ello nacieron las clases y los no propietarios tuvieron que vender su fuerza de trabajo, habilidad o técnica (que era su sola propiedad) por una remuneración en especie primero o en dinero más tarde.
Así llegamos al producto interior bruto y a la renta nacional. Dividida la sociedad en clases, el primer gran reparto de la renta se haría entre beneficios para unos y salarios para otros. De esta manera nacería la lucha de estas clases, en el cuadro del primer reparto de la renta nacional.
Está claro que si aumentaban los beneficios de los dueños disminuían los salarios de los empleados, y viceversa. Está claro que los que lucharon ayer, como los que continuamos hoy, no hemos inventado ni las clases ni la lucha de clases.
Ambas cosas son el resultado de un modo de producción aparecido en un contexto histórico determinado.
Por supuesto que no reivindicamos el paleolítico, la vuelta al pasado, que la ciencia, la técnica y las luchas de los asalariados/as han mejorado las condiciones de vida. Tampoco olvidamos que el mundo está compuesto por 5000 millones de seres y que más de la mitad viven en la indigencia. Que 65 millones mueren de hambre todos los años, mientras los grandes propietarios de riquezas hoy cierran las fábricas, dejan de sembrar trigo o lo dan, junto con la mantequilla, al ganado. Se pasa necesidad, incluso las personas mueren de hambre , por haber producido mucho, por gastar demasiado en armamentos , o porque el medio mundo neocolonizado no encuentra la ayuda necesaria en sus antiguos dueños en medios de producción para cultivar o fabricar lo que necesitan, y comercian sobre bases desiguales .
Como en 1889, la clase obrera, los trabajadores y trabajadoras manuales e intelectuales españoles enviamos, por encima de las fronteras un saludo humano, fraternal y solidario a todos los que, con empleo o sin él en mundo, luchan por la paz y el pleno empleo, y mientras se consigue, por la plena protección a los parados. Saludo fraternal a los que luchan por el desarme, por la independencia, contra el racismo, por la supresión de toda opresión e injusticia social, muy especialmente en África o en América Latina.
Fieles al origen del 1º de Mayo, a su carácter internacional, humanista y solidario. No podemos olvidar que, tanto en España como en el resto del mundo, la lucha por el pleno empleo, la reducción de los gastos militares y la anulación de la deuda exterior de los países en vías de desarrollo es una necesidad acuciante.
La unidad de acción de los trabajadores españoles avanza. Desde primeros de 1987, grandes luchas de los asalariados españoles se han desarrollado con cierto éxito, rompiéndose los topes salariales que quería imponer el gran capital y el Gobierno. Igualmente hoy importantes acciones por unos convenios más justos se desarrollan en todos los sectores, empezando por las compañeras-os de la enseñanza, de los astilleros en reconversión, de la construcción, de CASA, de hostelería, etcétera.
No es posible dejar de reconocer que en este contexto hubiera sido muy importante haber celebrado un 1º de Mayo unidos: lamentamos que los compañeros de U.G.T. no hayan creído conveniente hacerlo así, sobre todo cuando, además, coincidimos en la necesidad de conseguir el pleno empleo y, mientras, la plena protección, empezando por extenderla al 50 por 100, y cuando coincidimos en luchar por las treinta y ocho horas semanales, hacia las treinta y cinco como en Europa, y en la equiparación de las pensiones más bajas al salario mínimo interprofesional, cuando coincidimos en luchar por lograr el derecho a la negociación colectiva -sueldos y salarios incluidos- de los funcionarios: cuando necesitamos una reforma agraria y un plan de reindustrialización frente a la neocolonización, etcétera.
En este primero de mayo la unidad de acción es mas necesaria que nunca para conseguir un cambio de rumbo, ya que la política económica actual de la Gran Banca y el Gobierno, y el paro que se desprende de ella, es profundamente antisocial y antinacional porque: “Estimula el carácter parasitario del gran capital nacional (en el primer trimestre de 1988, el Banco Central ha obtenido un 42,6 por 100 más de beneficios que en el mismo periodo de 1987, y el Banco Pastor, un 85,3 por 100 superior) y extranjero, incluso contra los sectores mas dinámicos del empresariado. La especulación, los juegos de azar en pleno desarrollo, conducen al lujo insultante, provocador de unos pocos; al desempleo, la miseria, la droga, la delincuencia primero, al suicidio o al SIDA después. De muchos”.
En este primero de Mayo debemos poner de relieve la desigualdad creciente entre ricos y pobres, entre instalados y marginados, tanto a nivel nacional como internacional, y luchar contra ella.
“La ética de los trabajadores y las fuerzas de progreso siempre estuvo basada en cierto grado de utopía, ademas de racionalidad y confianza en el futuro. Por el hecho de nacer y con pleno empleo, asegurar todo lo necesario para una existencia digna hasta que se muere”, como escribía en este mismo diario el 10-4-1988.
En un mundo que puore e si mouve (por tanto se mueve) en dirección de la paz y el progreso, se recupera el optimismo y el dinamismo.
En una España en la que también se perfilan avances en esa misma dirección; en un país en el que CC.OO. ha aumentado su influencia y además su afiliación en más de veinticinco mil nuevos compañeros en los tres últimos meses, es posible, es necesario hacer y haremos un 1º de Mayo de lucha por el pleno empleo, hacía un próximo futuro en el que se trabaje cantando y en el que se viva soñando.