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Muere Franco Sube la Bolsa

Esta fue la última carta que Marcelino Camacho escribió desde la cárcel de Carabanchel en ese año 1975, porque en 1976 volvió a ser encarcelado por Fraga Iribarne, fundador del Partido Popular, entonces ministro de la Gobernación con el gobierno de Arias Navarro. El mismo día que la carta viajaba por el correo, el Rey dio un indulto parcial, que no Amnistía, y que permitió que cuatro días más tarde salieran Marcelino y muchos presos en libertad. Esta carta, como todas las suyas, contenía un análisis de la situación mediante el examen de diferentes artículos y opiniones publicadas en los diarios y revistas.

Recuperamos la memoria con la ayuda de las cartas carcelarias que nos recuerdan que con la muerte del dictador las Bolsas españolas subieron y que Kissinger reclamaba, desde el gobierno de los EE.UU., el fin del régimen dictatorial en España. Para los empresarios entonces, el fascismo era un corsé que les creaba conflictos laborales y no les daba suficientes beneficios. Hoy sin embargo, algunos apuestan de nuevo por la ultraderecha.

Para los presos políticos la libertad se expresaba mediante la Amnistía y la voluntad popular surgida de las urnas en un proceso constituyente.

Prisión de Carabanchel, 26 noviembre de 1975

Querida familia: Esta semana, que ha transcurrido, todo está dominado por la muerte del Jefe del Estado y la preocupación esencial, después, de lo que va a venir.

Cambio 16”, en su numero 206 del 17, tres días antes escribía: “Durante la dolorosisima enfermedad del Jefe del estado las espadas se mantienen envainadas pero ya adoptan posiciones para enfrentarse una vez más como siempre los dos grandes partidos de la historia moderna nacional: los que no quieren cambiar absolutamente nada y los que quieren andar aunque sea poco.”

Actualidad Económica” del 16, en un editorial titulado “Cambio político y economía” señalaba: “El ambiente de cambio que reina en la opinión pblica ante la grave enfermedad del Jefe del Estado no se ha circunscrito al cambio estrictamente político sino que, como es lógico ha trascendido al económico”.

El ejemplo más palpable es la bolsa. No existe ninguna razón económica para explicar y justificar las subidas generalizadas que están teniendo lugar estos días en las Bolsas españolas. Tampoco existe para pensar que la coyuntura -una vez que el hecho sucesorio sea definido- va a cambiar para bien y rápidamente a corto plazo. Adelantamos y estamos seguros de no equivocarnos que dentro de tres meses, la inflación y el desequilibrio del sector exterior seguirán siendo igual de amenazadores que en los momentos actuales.”

Lo más problemático y al mismo tiempo lo más esperanzador, es lo que vaya a suceder en el largo plazo de nuestra economía. Aquí sí que se entra de lleno y adquiere un papel primordial el contexto político interno, si lo prefieren, la evolución de nuestras instituciones políticas. La necesidad de una democratización de las Cortes hasta hacerlas representativas, de unos sindicatos libres e independientes del gobierno, etc… haría posible el recurso a formulas de pacto social, imposibles en la política económica de nuestros días.”

Después, el 20, la muerte del general Franco, hace ya que se hagan juicios, que se tomen posiciones y así según “Arriba” del 22, en crónica de F. Ortega desde Nueva York, Kissinger declara que: “La evolución política en España es inevitable” y el cronista indica que “la Administración Americana espera una transición a corto plazo”, en el mismo sentido se pronuncia el órgano de las finanzas “Wall Sreet Journal”.

En su editorial del 21-11-75, “Pueblo” manifiesta que: “Estamos ante una España sin vencedores ni vencidos en una España, que piensa de sí misma que puede ser solidaria en la libertad y solo en la libertad. Calculesé en buena hora y con toda aproximación necesaria, el grado prudencia en el cambio. Las cosas de nuestra política han cambiado; han cambiado para siempre.” “Se ha finalizado un amplio ciclo histórico, caracterizado por el poder personal.”

Los cambios de personas, la aparición de un “Rey”, en lugar de un “Caudillo”, puede tener su importancia sin duda, pero la clave para la solución de todas las incógnitas, sociales económicas, políticas y religiosas, se llama libertad, sin la cual no habrá participación, ni compromiso de ningún tipo.

Y el primer paso para “un efectivo consenso de concordia nacional” pasa por la concesión de una inmediata Amnistía para todos los presos por motivaciones políticas y sindicales -sin exclusión- y para los exiliados.

Y “una sociedad libre y moderna”, solo podrá crearse restableciendo las libertades democráticas -la libertad sindical en primer lugar- y las libertades nacionales autonómicas, desde ya.

Y las “instituciones” solo integrarán a todos los españoles, en la medida que libremente nos pronunciemos sobre ellas.

Y la “hora dinámica y cambiante”, exige que después de lo anterior se pueda crear constituyentemente lo que se necesite.

Sobre la base de respetar lo señalado, poniéndolo en práctica, con hechos, nosotros nos comprometemos a buscar siempre soluciones pacíficas y por supuesto a aceptar el fallo de las urnas, el juego democrático, sea o no de nuestro agrado el resultado. Protagonista el pueblo soberano.

En fin, como creo que por el momento no os vaya a escribir muchas cartas un preso por motivos sindical-laborales desde la cárcel y en espera de hacerlo en persona, os abraza.

Besos a Sergio

Saludos a familiares, vecinos y amigos

Marce

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