Todos nos acordamos como Adán le echó las culpas a Eva y al propio dios, por haber comido la fruta del arbol prohibido. Este síndrome es una enfemedad sicológica que consiste en no reconocer los propios errores y echar las culpas a los demás. Goebbels decía «Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que les distraigan».
El neofascismo no solo no reconoce sus errores sino que se los asigna al enemigo mediante la técnica de la negación sumada a derivar sus actos concretos como si provinieran de las acciones de enemigo. A continuacion crea nuevas situaciones que creen distracción y echen tierra sobre sus propios actos. Son maniobras de distracción propias de las tácticas militares. Simulan eventos, escenas falsas, para preparar acciones en otro punto y asi sorprender al enemigo.
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