En 1967, Marcelino Camacho fue encarcelado ya de forma definitiva y no salió hasta diciembre de 1975. Josefina Samper continuó con su trabajo de pantalonera, mantuvo la casa y los hijos, Yenia y Marcel, pudieron seguir sus estudios. No solo no abandonó su militancia, su lucha feminista y la del barrio, sino que además atendió las cárceles. Tuvo que defender…