Julián Moreno Ruiz fue asesinado y enterrado en una fosa. Julián era primo de Marcelino Camacho. Conocí esto no hace mucho al estudiar las matanzas que en Soria se dieron tras el golpe de estado del 36, hace ahora 90 años. Julián fue asesinado por José María Tomas, apodado el Pepote, hijo de Mariano Tomás, un falangista de Berlanga de Duero, secretario del ayuntamiento. En Soria había ganado la derecha en la mayoría de los pueblos y no hubo frentes.
Los falangistas iban por los pueblos, antes del golpe, tomando nota y haciendo listas de republicanos, socialistas, anarquistas y comunistas, anotaban a todos los que habían apoyado al Frente Popular, Asi pasó por Hortezuela, pueblo de al lado de Berlanga de Duero, el Pepote. Hay documentación sobre sus paseos en coches armados en enero de 1936.
El día de las fiestas de San Juan, 24 de junio de 1936, el Pepote quiso bailar a la fuerza con la novia de Julián, Isabel Calvo. Eso provocó la reacción de los jóvenes del pueblo y echaron de allí a los matones. Asi terminó aparentemente una discusión en un baile de las fiestas.
El Golpe de Estado inicio una guerra en todo el país pero no en Soria, siempre en el lado sublevado. Pero en cada pueblo los fascistas se dedicaron a la caza y asesinato de miles de republicanos. Del mismo modo el Pepote y su banda acudieron a Hortezuela y se llevaron preso a Julián Moreno Ruiz, sin duda en venganza del incidente del baile. Desde la cárcel de Berlanga de Duero le llevaron a Almazán, y luego le sacaron de allí de nuevo pero un grupo no llegó nunca a su destino.
A Julián lo mataron en el kilometro 115 de la carretera a Cobertelada el 24 de agosto de 1936. Allí creo que está en una fosa ya descubierta, que llaman de los Maestros. Pero aún quedan otros por identificar, como el caso de Julián. Me gustaría saber si aun sigue allí y poder identificarlo.
Recuerdo a Nieves, su hermana, ya que cuando de niño iba a La Rasa ella nos saludaba desde el paso a nivel de Hortezuela, que era la estación de Berlanga de Duero. A Nieves le mataron a su marido Mariano González, el 14 de agosto, diez días antes que a Julián. Lo mataron por Barcones, no lejos de San Esteban de Gormaz, donde estaba trabajando. Nieves no podía hablar de esto.
Eran tres hermanos y una hermana. Casiano y Telesforo con los que estuve muchas veces en Aranda de Duero. Casiano Moreno Ruiz escapó de la muerte como mi padre Marcelino Camacho Abad y mi abuelo Gabino Camacho Ruiz porque juntos el 18 de julio del 1936 descarrilaron la 531, una locomotora, un kilometro antes de la estación de Osma La Rasa, para impedir el avance de un tren militar de los facciosos. Después escaparon por el pico Ocejón hacia Guadalajara para unirse al ejercito republicano.

Casiano y Gabino fueron juzgados por el corte de vía y encarcelados durante dos años. Mi padre fue encarcelado en la prisión del convento de Comendadoras (aun existe) y después enviado a los campos de trabajo hasta que en uno de ellos, en Marruecos, se fugó. Después a Oran y de vuelta a España donde tras la lucha obrera fue encarcelado de nuevo en 1967. Murió Franco y aun después Manuel Fraga, el ideólogo y fundador del Partido Popular, volvió a encarcelarlo en 1976. Entonces era ministro de Gobernación (interior) con Arias Navarro. Casi 14 años pasá en las cárceles y campos de concentración. La democracia le hizo diputado, secretario general de CCOO, miembro del comite ejecutivo del PCE, y siempre abogó por la reconciliacion nacional frente al fascismo. El fascismo no deja de odiar nunca.

1959 05 15 Madrid. Yenia Camacho, Gabino Camacho, Marcel Camacho, Vicenta Camacho, Josefina Samper, Marcelino Camacho en la feria de San Isidro
Feijóo debería entender por qué a nosotros no nos sorprende la preparación golpista de la derecha en los días actuales. El camino que ha emprendido el PP le lleva a estar atados al golpismo de la ultraderecha. En 1976, los jueces franquistas ocuparon las altas jerarquías judiciales, como igual sucedió con los generales, como con los procuradores en cortes de Franco, en el Parlamento. Nosotros somos testigos de cómo en unos meses cambiaron de ropa y se pintaron la cara de demócratas. ¿Qué no harán los fascistas de hoy al día siguente de un golpe de estado de nuevo tipo?
Habría que pensar si el “trumpismo internacional” no busca acabar con la Europa democrática empezando por España. Los golpes de estado de hoy no necesitan de tanques en las calles. La ambición sin límite de los oligarcas financieros de hoy necesitan pueblos domesticados porque salen más baratos.
Bien valga recordar todo esto, ahora que quedan unos días para ese 18 de julio, para que las nuevas generaciones entiendan qué es el fascismo.